Iluminarlo como un espacio abierto con vistas a la ciudad
En realidad, su desafío consistía en iluminar el Castillo, monumento emblemático nantés, no como un objeto encerrado en sí mismo, sino como un espacio abierto con vistas a la ciudad. Han creado su imagen nocturna evitando un ambiente de "tarjeta postal" que hubiera consistido en iluminar únicamente elementos visualmente hermosos.
Su aplicación de la luz, muy contemporánea, se basa por tanto en un doble principio:
- una línea ondulante de luz roja envuelve al monumento: unificando el conjunto arquitectónico, ésta materializa el Castillo que custodia la ciudad;
- un trabajo de escultura de luces y sombras revela los contrastes del edificio, destacando a la vez el aspecto defensivo y la elegancia de la residencia con sus decoraciones esculpidas.