16 terminales interactivos en 24 puestos de difusión; archivos, secuencias sonoras, películas entre las cuales una sobre Ana de Bretaña; una cartografía interactiva con tres dispositivos diferentes; la reconstitución 3D en tiempo real de Nantes en 1756; un retrato de la ciudad, proyección inmersiva a 180° por el videasta Pierrick Sorin...: tales son los dispositivos elegidos y desarrollados por el equipo de Conservación y de Multimedia del museo de historia de Nantes.
Sirven para complementar y completar a la presentación de las colecciones. Muchas de estas instalaciones favorecen el placer por el descubrimiento, la interactividad o el sentimiento de inmersión en una determinada atmósfera histórica. Otras permiten profundizar la visita o tener un contacto más preciso con un documento. De este modo, el visitante observa cómo se perfila un retrato de la ciudad, vivo, a la vez que didáctico y lúdico.